Dos textos: Marco Aurelio y Nietzsche

El texto de Marco Aurelio (Meditaciones):

«Las obras de los dioses están llenas de providencia, y las de la fortuna no proceden al margen de la naturaleza, ni de la trama ni de la urdimbre de lo que la providencia dispone. De ahí procede todo. A ello se añade lo que es necesario y lo que es conveniente para el conjunto del universo, del que tú mismo eres parte. Para cualquier elemento de la naturaleza es bueno todo lo que colabora con ella en su conjunto y es capaz de conservarla. Y preservan el mundo tanto las transformaciones de los elementos simples como de los compuestos.»

El texto de Nietzsche (La hora el gran desprecio):

«Comenzar por las exequias.
Preveo algo terrible. Primero el caos, todo fluye.

  1. Nada que tenga valor en sí –nada que ordene «tú debes».
  2. Es insoportable –debemos oponer la creación a la visión de esta aniquilación.
  3. A estos fines cambiantes debemos oponer un único fin –crearlo.
  4. La materia que tenemos es todo lo que hemos incorporado, en esto no somos libres. Captar, concebir esta materia (por medio de la ciencia).
  5. Crear el superhombre tras haber pensado la totalidad de la naturaleza por relación a nosotros, tras haberla tornado inteligible.
  6. Sólo podemos amar algo que nos sea muy próximo: lo que mejor amamamos es un ser concebido por nosotros. No hace falta ordenar amar una obra o un hijo. Ventaja del superhombre.»

¿Qué ha pasado entre ambos textos? Del humano incluido en lo dado al humano excluido de lo dado. O, casi más interesante, del humano luchando para incluirse en lo dado al humano reconociendo su exclusión de lo dado.

 

Luis