Memoria del presente.

Al contrario de lo que decía Platón en el Fedro, que la escritura iba a acabar con la memoria, yo creo que la potencia. Y que esa potenciación, llevada a la hipertrofia en las RRSS, genera una hiperinflación de la memoria que no hace sino anclarnos a y en nosotros mismos. Una la hipertrofia de la memoria de lo que somos en tiempo real, además. Somos el memorioso Funes borgiano de lo inmediato. Y creo que eso nos ahoga en lo que somos. Y, frente a esa memoria, no podemos sino aparecer siempre desmejorados. O como lo escribí para Mundo-hecho:

 

Luis