Mirar más acá

Platón nos jodió con la caverna. Nos hizo pensar que la filosofía –o la sabiduría, que para el caso entonces no eran dos cosas muy distintas; o no deberían serlo: ese empeño por hacer de la filosofía conocimiento es muy extraño. Eso o a mí cada día me importa menos la filosofía, que también puede ser– consistía en mirar fuera, mirar más allá. ¡Hey, chavalada, no os podéis imaginar lo que hay ahí fuera! Cuando en realidad quizá no sea otra cosa que mirar dentro. No hace falta salir de la caverna, porque bien podría ser que fuera hubiera otra caverna. Y luego otra. Y luego otra más. Que, cuando Platón salió de la caverna, se extraño y volvió a salir. Y cuando salió de esta se extraño y volvió a salir. Y cuando salió de esta se extraño y volvió a salir. Y cuando salió… Y en esas sigue el pobre Platón, y nosotros con él. Sin embargo, si en vez de salir en busca de un afuera que no sabemos si existe, permaneciéramos dentro, con la mirada atenta pero distante a lo que ya hay, quizá la mirada pudiera resumir todo en un único vistazo. Quizá no haya más que mirar dentro desde lejos, cada vez desde más lejos. No hay fuera, y si lo hay da igual, tan sólo hay nuestra capacidad de mirar distinto. Y esa mirada crece, madura mejor en lo pequeño de lo dentro.  Tal vez haya que mirar mas acá, que el más allá se parece terriblemente a esto que hay aquí. 

 

Luis